{"id":11778,"date":"2024-02-15T12:00:08","date_gmt":"2024-02-15T12:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=11778"},"modified":"2024-02-16T00:18:20","modified_gmt":"2024-02-16T00:18:20","slug":"estudiar-huellas-del-pasado-para-contribuir-a-la-gestion-ambiental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/estudiar-huellas-del-pasado-para-contribuir-a-la-gestion-ambiental\/","title":{"rendered":"Estudiar huellas del pasado para contribuir a la gesti\u00f3n ambiental"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Oswald;\"><strong>Especialistas del CONICET analizaron la interrelaci\u00f3n hist\u00f3rica entre vegetaci\u00f3n, eventos clim\u00e1ticos y actividades humanas en la sierra El Alto Ancasti (Catamarca), con el objetivo de ayudar a responder a desaf\u00edos actuales. El trabajo fue publicado en una revista internacional.<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"resize\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Un equipo interdisciplinario de investigadores del CONICET del Instituto de Estudios Socio-culturales (IRES, CONICET-UNCA) y del Instituto de Investigaciones en Producci\u00f3n, Sanidad y Ambiente (IIPROSAM, CONICET-UNMdP) trabaja en la reconstrucci\u00f3n de la historia de la vegetaci\u00f3n de la sierra El Alto-Ancasti, ubicada en la provincia de Catamarca. El objetivo central de la investigaci\u00f3n es obtener informaci\u00f3n acerca de la din\u00e1mica ambiental local en el pasado, para conocer y comprender m\u00e1s sobre las pr\u00e1cticas de gesti\u00f3n del ambiente por parte de las comunidades prehisp\u00e1nicas que habitaron el \u00e1rea. Esto es, saber m\u00e1s sobre las acciones y decisiones que llevaron adelante destinadas a preservar y utilizar de manera sostenible los recursos naturales del entorno. En este sentido, el equipo de investigaci\u00f3n public\u00f3 recientemente un trabajo en la revista <em>Quaternary Science Reviews<\/em>, que explora c\u00f3mo las comunidades antiguas de la mencionada regi\u00f3n monta\u00f1osa interactuaron con su entorno, e indaga sobre las estrategias que escogieron para adaptarse a condiciones clim\u00e1ticas cambiantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAl integrar enfoques de diferentes disciplinas \u2013con aportes de especialistas que asocian saberes derivados de \u00e1mbitos como la biolog\u00eda, la arqueolog\u00eda y la antropolog\u00eda- se pueden conocer las transformaciones ambientales pasadas y sus implicancias en las estrategias de gesti\u00f3n del ambiente de las poblaciones prehisp\u00e1nicas. A partir de estos conocimientos, es posible desarrollar planes de mitigaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, utilizando la sabidur\u00eda ancestral para la toma de decisiones actuales\u201d, afirma Ana Soledad Mel\u00e9ndez, investigadora del CONICET en el IRES y una de las protagonistas de la investigaci\u00f3n que abarca la din\u00e1mica ambiental de la sierra desde el a\u00f1o 400 d.C hasta la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para avanzar en esta direcci\u00f3n, el equipo emple\u00f3 el Hindcasting Ecosystem Model (HEMO), una herramienta de retrodicci\u00f3n paleoambiental que posibilit\u00f3 reconstruir y analizar las condiciones de la vegetaci\u00f3n del pasado y presentar una visi\u00f3n detallada de los ecosistemas de la sierra del Alto Ancasti desde hace 1600 a\u00f1os hasta la actualidad. Al respecto, Lidia Susana Burry, investigadora del IIPROSAM y una de los art\u00edfices del estudio, se\u00f1ala: \u201cEl modelo se centra en la vegetaci\u00f3n, y emplea programas de Redes Neuronales Artificiales (ANN, por las siglas en ingl\u00e9s) para retrodecir el \u00cdndice de Vegetaci\u00f3n de Diferencia Normalizada (NDVI), que permite evaluar y monitorear la din\u00e1mica de la vegetaci\u00f3n en el pasado\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_11780\" style=\"width: 1005px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-11780\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-11780\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/IRES.jpg\" alt=\"\" width=\"995\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/IRES.jpg 995w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/IRES-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/IRES-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 995px) 100vw, 995px\" \/><p id=\"caption-attachment-11780\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Especialistas del CONICET analizaron la interrelaci\u00f3n hist\u00f3rica entre vegetaci\u00f3n, eventos clim\u00e1ticos y actividades humanas en la sierra El Alto Ancasti. Foto: gentileza investigadoras.<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio en cuesti\u00f3n utiliza dos conjuntos de datos: el NDVI, calculado a partir de im\u00e1genes de sat\u00e9lite que abarcan desde 1982 hasta 2015; y las cronolog\u00edas de anillos de crecimiento de \u00e1rboles del Noroeste de Argentina obtenidas del Banco Internacional de Datos de Anillos de \u00c1rboles. El NVDI retrodicho (paleoNDVI) proporciona una reconstrucci\u00f3n de los patrones hist\u00f3ricos de la vegetaci\u00f3n en la Sierra de El Alto Ancasti. Esta informaci\u00f3n, sumada a los elementos arqueol\u00f3gicos que muestran c\u00f3mo viv\u00eda la gente en el pasado, se consideran dos aspectos que contribuyen a la comprensi\u00f3n de c\u00f3mo las poblaciones antiguas gestionaron los recursos naturales en respuesta a determinadas condiciones clim\u00e1ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa investigaci\u00f3n revel\u00f3 anomal\u00edas de NDVI negativas significativas alrededor del a\u00f1o 600 d.C., que pueden atribuirse a la erupci\u00f3n del volc\u00e1n Tres Cruces en Catamarca\u201d, explica Mel\u00e9ndez, y a\u00f1ade: \u201cSurgieron adem\u00e1s extensas anomal\u00edas positivas a partir del a\u00f1o 1600 d.C., que sugieren un aumento significativo de la vegetaci\u00f3n alineado con la erupci\u00f3n del volc\u00e1n Huaynaputina, en el sur de Per\u00fa en 1600 d.C.\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las anomal\u00edas negativas m\u00e1s intensas de toda la reconstrucci\u00f3n del paleoNDVI, registradas por los especialistas -y que indican, por ejemplo, diferentes momentos de sequ\u00eda-, la investigadora del IRES se\u00f1ala que coincide con la cronolog\u00eda de los hallazgos de sistemas agrarios adaptados a los diferentes ambientes y que son evidencias de manejo y conservaci\u00f3n del agua. Estas conclusiones son importantes, ya que muestran la relaci\u00f3n entre momentos de stress ambiental y la aparici\u00f3n de soluciones t\u00e9cnicas por parte de las poblaciones prehisp\u00e1nicas para conservar un recurso escaso como el agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Decodificar el pasado para afrontar desaf\u00edos actuales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n del equipo cient\u00edfico se adentra en el pasado al utilizar evidencia arqueol\u00f3gica de aldeas agr\u00edcolas prehisp\u00e1nicas de esta regi\u00f3n argentina. Hasta ahora, los hallazgos dan cuenta del conocimiento y manejo que se hizo de entornos diversos, as\u00ed como de las fluctuaciones experimentadas a lo largo del tiempo. \u201cEn regiones donde faltan datos sistem\u00e1ticos, el conocimiento del estado de la vegetaci\u00f3n a partir del uso de la teledetecci\u00f3n proporciona informaci\u00f3n actualizada y altamente precisa sobre la din\u00e1mica ambiental local\u201d, remarca Burry, y acent\u00faa que, a trav\u00e9s del enfoque de modelado, lograron reconstruir los escenarios ambientales en los que se desarrollaron las antiguas poblaciones en La Sierra de El Alto-Ancasti. La investigadora destaca que esto permiti\u00f3 la evaluaci\u00f3n del modo en que las poblaciones pasadas enfrentaron condiciones clim\u00e1ticas y ambientales fluctuantes, las transformaciones antropog\u00e9nicas del entorno y los procesos que fomentaron la resiliencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar, Mel\u00e9ndez reflexiona: \u201cLa comprensi\u00f3n de c\u00f3mo las comunidades interactuaron con el ambiente y modificaron el uso de la tierra a lo largo de los siglos se convierte en un componente fundamental para ofrecer informaci\u00f3n valiosa, que puede contribuir a abordar los desaf\u00edos ambientales actuales\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Foto portada: Especialistas del CONICET analizaron la interrelaci\u00f3n hist\u00f3rica entre vegetaci\u00f3n, eventos clim\u00e1ticos y actividades humanas en la sierra El Alto Ancasti. Foto: gentileza investigadoras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Por \u00c1rea de Comunicaci\u00f3n del CONICET NOA Sur<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Fuente: CONICET<\/span><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Especialistas del CONICET analizaron la interrelaci\u00f3n hist\u00f3rica entre vegetaci\u00f3n, eventos clim\u00e1ticos y actividades humanas en la sierra El Alto Ancasti (Catamarca), con el objetivo de ayudar a responder a desaf\u00edos actuales. El trabajo fue publicado en una revista internacional. Un equipo interdisciplinario de investigadores del CONICET del Instituto de Estudios Socio-culturales (IRES, CONICET-UNCA) y del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":11779,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[35,5,2268,37,11,380],"tags":[903,47,54,3084,2940,1386],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11778"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11778"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11778\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11781,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11778\/revisions\/11781"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}