{"id":11972,"date":"2024-03-30T10:00:16","date_gmt":"2024-03-30T10:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=11972"},"modified":"2024-04-07T23:40:33","modified_gmt":"2024-04-07T23:40:33","slug":"jose-antonio-balseiro-el-hombre-que-comprendio-la-importancia-del-desarrollo-de-la-fisica-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/jose-antonio-balseiro-el-hombre-que-comprendio-la-importancia-del-desarrollo-de-la-fisica-en-argentina\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Antonio Balseiro, el hombre que comprendi\u00f3 la importancia del desarrollo de la f\u00edsica en Argentina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Oswald;\"><strong>El 29 de marzo de 1919 nac\u00eda en la ciudad de C\u00f3rdoba el investigador, divulgador y pionero de la f\u00edsica at\u00f3mica en Argentina. En el 105\u00ba aniversario de su nacimiento, su legado sigue vigente en el Instituto que lleva su nombre y que simboliza un semillero de profesionales en ciencias e ingenier\u00eda.<\/strong><\/span><\/p>\n<section class=\"content_format\">\n<div class=\"container\">\n<div class=\"row\">\n<div class=\"col-md-8 col-md-offset-2\">\n<div class=\"panel-pane pane-texto\">\n<div class=\"pane-content\">\n<div class=\"\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Balseiro fue el primer director y uno de los fundadores del entonces llamado Instituto de F\u00edsica de Bariloche, creado en 1955 por un convenio suscripto entre la Comisi\u00f3n Nacional de Energ\u00eda At\u00f3mica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy el Instituto Balseiro cuenta con una oferta acad\u00e9mica que incluye cuatro carreras de grado y siete de posgrado en distintos campos de la f\u00edsica e ingenier\u00eda. Adem\u00e1s de su excelencia en la formaci\u00f3n de profesionales, cuenta con instalaciones de vanguardia destinadas al estudio y la pr\u00e1ctica de los estudiantes, como as\u00ed tambi\u00e9n diversos laboratorios y un reactor nuclear de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero su nombre no s\u00f3lo se refleja en el Instituto. La Radio Nacional Bariloche, desde 2023, en el marco de su 80\u00ba aniversario, sum\u00f3 la identidad de Jos\u00e9 Antonio Balseiro, uno de los pilares de la energ\u00eda nuclear en el pa\u00eds, que promovi\u00f3 la investigaci\u00f3n de la disciplina e impuls\u00f3 la ciencia y la tecnolog\u00eda en la Argentina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su huella tambi\u00e9n se plasma en el \u201cPaseo de la ciencia Jos\u00e9 Balseiro\u201d, nombre que lleva una de las calles del Centro C\u00edvico de la ciudad de Bariloche, como reconocimiento del Concejo Deliberante Municipal de esa ciudad a su legado.<\/p>\n<h5><span style=\"font-size: 12pt;\">Formaci\u00f3n y v\u00ednculo con la ciencia<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1938 desde la Universidad de C\u00f3rdoba, a sus 18 a\u00f1os de edad, decide solicitar una beca doctoral para formarse en Fisicomatem\u00e1ticas en la Universidad Nacional de La Plata. Esa primera beca, es la que marcar\u00e1 su futura inspiraci\u00f3n para pensar un instituto que apoye a los estudiantes y les permita, a su vez, una dedicaci\u00f3n exclusiva al estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un apasionado por su vocaci\u00f3n, de calificaciones sobresalientes, inquieto y exigente, el joven f\u00edsico conoci\u00f3 en la capital bonaerense a Guido Beck, cient\u00edfico nacido en la Rep\u00fablica Checa, que hab\u00eda llegado a la Argentina y con quien trabajar\u00eda en 1945 en el Observatorio Astron\u00f3mico de C\u00f3rdoba, en el estudio de temas avanzados de f\u00edsica te\u00f3rica y trabajos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os m\u00e1s tarde, de regreso en la ciudad de La Plata donde se desempe\u00f1ar\u00eda como profesor, obtiene una beca en el a\u00f1o 1950 por parte del Consejo Brit\u00e1nico, para estudiar en Manchester. Ese tiempo le vali\u00f3 no s\u00f3lo de formaci\u00f3n sino tambi\u00e9n le aport\u00f3 v\u00ednculos personales y profesionales con referentes internacionales, como fue el f\u00edsico dan\u00e9s, Niels Bhor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1952 mientras continu\u00f3 con su beca en Europa, lejos de su familia, pero con el apoyo incondicional de su esposa Jovita, que afront\u00f3 la crianza de sus hijos, fue convocado por el gobierno argentino para integrar una comisi\u00f3n investigadora del proyecto de la Isla Huemul, en la ciudad de Bariloche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ronald Richter, cient\u00edfico austr\u00edaco, hab\u00eda afirmado que hab\u00eda logrado generar la fusi\u00f3n nuclear (cuando dos n\u00facleos at\u00f3micos se unen y liberan energ\u00eda, a diferencia de la fisi\u00f3n nuclear, que es cuando un n\u00facleo se divide en dos). Esta posibilidad, que en ese momento no hab\u00eda logrado ning\u00fan laboratorio en el mundo, gener\u00f3 gran expectativa y se invirti\u00f3 un gran presupuesto para tal fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Balseiro, a sus 33 a\u00f1os form\u00f3 parte de aquella comisi\u00f3n investigadora, destinada a constatar la veracidad de esa teor\u00eda, junto a Mario B\u00e1ncora, Manuel Beninson, Otto Gamba y Juan Bussolini.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El informe fue contundente y los argumentos decisivos para dar por concluido el fallido Proyecto Huemul.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de esa fallida experiencia, permiti\u00f3 visualizar la necesidad de formar a cient\u00edficos y tecn\u00f3logos en Argentina, y brind\u00f3 impulso a Balseiro, Gaviola y B\u00e1ncora a proponer a la CNEA y la UNCuyo, un a\u00f1ejo proyecto conjunto para idear un instituto de formaci\u00f3n de f\u00edsicos con excelencia internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia fines de 1952 fue nombrado como director del Instituto de F\u00edsica de la Universidad de Buenos Aires. En 1954, con el apoyo y la organizaci\u00f3n del Centro At\u00f3mico Bariloche, comenzaron a dictarse cursos de verano para estudiantes de f\u00edsica. Estos cursos trazaron la pauta para apostar definitivamente a la creaci\u00f3n de un instituto de investigaci\u00f3n y docencia en la zona patag\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, en 1955 se crea el Instituto de F\u00edsica de Bariloche donde se desempe\u00f1a como director. \u201cCuando llegaron eran 7 profesores y 15 alumnos de diferentes ciudades. Se estaba empezando a gestar el semillero para que ocurrieran otras cosas, como la creaci\u00f3n de otras universidades y de empresas con base tecnol\u00f3gica. No s\u00e9 si esto lo pudo vislumbrar, pero s\u00ed ten\u00eda claro que la educaci\u00f3n y la ciencia eran fundamentales para el desarrollo del pa\u00eds\u201d, reflexiona Carlos Balseiro, uno de sus cuatro hijos y ex director del Instituto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este sue\u00f1o compartido, especialmente con Enrique Gaviola y Mario B\u00e1ncora, se convert\u00eda en un centro de formaci\u00f3n de recursos humanos, donde docentes, estudiantes e investigadores, con becas aportadas por la CNEA, compart\u00edan su ense\u00f1anza en laboratorios y en distintos grupos de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En junio de 1958 se recibe la primera promoci\u00f3n de licenciados en f\u00edsica. \u201cNo deben olvidar que la formaci\u00f3n recibida es fruto de la confianza que se ha tenido, gracias a que en nuestro pa\u00eds existe una juventud capaz, ansiosa de aprender y progresar y que en condiciones adecuadas puede alcanzar el nivel de las juventudes de pa\u00edses cient\u00edfica y t\u00e9cnicamente m\u00e1s adelantados que el nuestro\u201d, expon\u00eda Balseiro en su discurso hacia los graduados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMi padre era una persona alegre, hac\u00eda bromas y jugaba con nosotros, pero severa para respetar ciertas normas\u201d, recuerda su hijo Carlos. Este esp\u00edritu tambi\u00e9n se reflejaba en su rol de docente, ya que los testimonios de quienes presenciaron sus clases dan cuenta de la confianza que pon\u00eda no tanto en sus formas y procesos sino en sus resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00f1os m\u00e1s tarde fue elegido presidente de la Asociaci\u00f3n F\u00edsica Argentina y en 1961, miembro correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias de C\u00f3rdoba y de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, F\u00edsicas y Naturales de Buenos Aires, entre tantos otros reconocimientos que lo fueron distinguiendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su inagotable compromiso con el instituto, siempre al servicio de los dem\u00e1s, Balseiro muere a sus 42 a\u00f1os, el 26 de marzo de 1962 en la ciudad de Bariloche. Ese mismo a\u00f1o el Instituto decide ponerle su nombre en honor a su labor. La semilla estaba sembrada, y sus colegas Gaviola y Beck siguieron su legado, junto al apoyo de la CNEA y de la UNCuyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus 68 a\u00f1os de existencia, el Instituto contin\u00faa creciendo y aportando a los intereses y necesidades del pa\u00eds, incorporando m\u00e1s carreras a su plan de formaci\u00f3n y manteniendo su alto est\u00e1ndar con el esp\u00edritu de exigencia para la excelencia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Fuente: CNEA<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 29 de marzo de 1919 nac\u00eda en la ciudad de C\u00f3rdoba el investigador, divulgador y pionero de la f\u00edsica at\u00f3mica en Argentina. En el 105\u00ba aniversario de su nacimiento, su legado sigue vigente en el Instituto que lleva su nombre y que simboliza un semillero de profesionales en ciencias e ingenier\u00eda. Jos\u00e9 Balseiro fue [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":11973,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[889,10,380,662],"tags":[83,454,743,114,3158,3159,136,1980],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11972"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11972"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11972\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11974,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11972\/revisions\/11974"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11973"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}