{"id":12032,"date":"2024-04-25T08:00:04","date_gmt":"2024-04-25T08:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=12032"},"modified":"2024-04-25T01:23:32","modified_gmt":"2024-04-25T01:23:32","slug":"hormigas-las-argentinas-no-caen-en-la-trampa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/hormigas-las-argentinas-no-caen-en-la-trampa\/","title":{"rendered":"Hormigas: Las argentinas no caen en la trampa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Oswald;\"><strong>Un equipo de investigaci\u00f3n argentino, con colaboraci\u00f3n internacional, sali\u00f3 del laboratorio e hizo pruebas en el terreno con un conocido insecto invasor, la hormiga argentina. El objetivo era conocer c\u00f3mo respond\u00edan ante la presencia de cebos t\u00f3xicos, el m\u00e9todo m\u00e1s recomendado para su control. Los resultados fueron sorprendentes. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hormiga argentina es astuta y no cae totalmente en la trampa del cebo t\u00f3xico? \u00bfQu\u00e9 ocurre realmente con estos productos a la hora de controlar estos insectos? Especialistas de Exactas UBA salieron al campus de la Ciudad Universitaria y pusieron a prueba estos interrogantes en una investigaci\u00f3n publicada en la prestigiosa revista <em>Communications Biology<\/em>, que cont\u00f3 con colaboraci\u00f3n de la Universidad de Regensburg, Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A simple vista, su tama\u00f1o es peque\u00f1o, pero el desaf\u00edo de controlarlas es gigante. No es f\u00e1cil enfrentar la invasi\u00f3n de esta especie, cuyas supercolonias pueden llegar a ocupar \u00e1reas de centenar de kil\u00f3metros. Para alimentarse, solo algunas de estas hormigas son encargadas de llevar al nido la comida. Cuando la encuentran, dan aviso al grupo para transportarla entre varias r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este proceso grupal de recolecci\u00f3n, en el que entran en juego sofisticados canales de comunicaci\u00f3n, como marcas qu\u00edmicas que sirven de gu\u00eda (feromonas), estos insectos llevan a su morada los alimentos para compartirlos con el resto de la colonia. Conociendo estas caracter\u00edsticas, el cebo funciona como una trampa que contiene sabrosos bocados con t\u00f3xicos de efecto retardado, de modo de darles tiempo para que carguen con ellos, los lleven a la colonia, y all\u00ed produzcan su efecto letal.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las hormigas invasoras, como la hormiga argentina, representan una grave amenaza econ\u00f3mica y ecol\u00f3gica.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLas hormigas invasoras, como la hormiga argentina, representan una grave amenaza econ\u00f3mica y ecol\u00f3gica. A pesar de los avances en las t\u00e9cnicas de cebo, el manejo eficaz de las poblaciones establecidas de hormigas sigue siendo un desaf\u00edo abrumador que a menudo termina en un fracaso\u201d, indican Daniel Zanola, Tomer Czaczkes y Roxana Josens, autores del estudio, quienes investigaron en detalle c\u00f3mo es el comportamiento de las hormigas en respuesta a los cebos, y propusieron como hip\u00f3tesis que las colonias pueden abandonar esos alimentos sabrosos pero da\u00f1inos.<\/p>\n<div id=\"attachment_12033\" style=\"width: 798px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-12033\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-12033\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BBJ00591_nota.jpg\" alt=\"\" width=\"788\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BBJ00591_nota.jpg 1500w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BBJ00591_nota-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BBJ00591_nota-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/BBJ00591_nota-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><p id=\"caption-attachment-12033\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Daniel Zanola y Roxana Rosens. Fotograf\u00eda: Luiza Cavalcante.<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una pista de que esto pod\u00eda ocurrir, fue detectado a\u00f1os atr\u00e1s por la doctora en Biolog\u00eda, Roxana Josens, cuando ayudaba a combatir una invasi\u00f3n de hormigas en un hospital pedi\u00e1trico de referencia. \u201cMuchas veces, tras la colocaci\u00f3n de cebos, estos insectos dejaban de aparecer en las salas, pero del otro lado de la pared segu\u00eda habiendo miles. Por lo tanto, la desaparici\u00f3n no quer\u00eda decir que todos hubieran muerto\u201d, recuerda, quien dirige el Grupo de Hormigas del Laboratorio de Insectos Sociales de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. En el mismo sentido, le llam\u00f3 la atenci\u00f3n c\u00f3mo una cantidad tan peque\u00f1a de cebo podr\u00eda acabar con una poblaci\u00f3n tan grande de hormigas. Algo m\u00e1s deb\u00eda estar ocurriendo\u2026<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">En acci\u00f3n<\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con numerosas inquietudes por responder, el grupo de trabajo puso en marcha su experimento en las afueras del laboratorio, en un amplio espacio verde durante tres veranos. Con gotas de agua azucarada atrajeron a las hormigas de un sendero ya establecido hacia dos nuevos lugares, donde instalaron sendos comederos. Uno ofrec\u00eda alimento normal, en el otro, se hab\u00eda agregado un t\u00f3xico habitual en los cebos comerciales. Al principio, ambos destinos las atra\u00edan a un ritmo similar.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El equipo observ\u00f3 que las hormigas comenzaron a abandonar la fuente de alimento envenenado en cuesti\u00f3n de pocas horas.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo ritual se produc\u00eda en los dos escenarios. \u201cLas hormigas llegan, lo ingieren, y suman a otras en la recolecci\u00f3n. Durante un par de horas, ambos comederos estaban llenos de hormigas\u201d, describe, Josens, investigadora del IFIBYNE (UBA \u2013 CONICET).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, con el correr del tiempo, algo cambia en el sendero que conduce al cebo. \u201cSorprendentemente, empieza a bajar la presencia de hormigas y, a las 6 horas, aproximadamente, tenemos una reducci\u00f3n cercana al 80% de los individuos que hab\u00eda originalmente\u201d. En tanto, el comedero normal sin t\u00f3xicos sigue convocando con el mismo \u00e9xito que al principio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEl cebo funcion\u00f3 y finalmente las mat\u00f3?, \u00bfPor eso hay menos cantidad? \u201cPudimos demostrar que esta disminuci\u00f3n no se debe a mortalidad\u201d, subraya. Y esto lo comprobaron en una experiencia posterior en el laboratorio, donde observaron que seis horas despu\u00e9s de darle el alimento t\u00f3xico, s\u00f3lo 7 de 120 hormigas murieron. Es decir, que la mayor\u00eda no hab\u00eda sucumbido. No era este el motivo de la vertiginosa ca\u00edda de concurrencia.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cComprender la respuesta conductual a los cebos t\u00f3xicos es esencial para desarrollar estrategias efectivas para combatir las especies de hormigas invasoras\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco la raz\u00f3n de su baja se deb\u00eda a que ya se encontraban satisfechas con lo conseguido y dejaron de buscar provisiones. Porque el otro sendero que conduc\u00eda al comedero sin t\u00f3xicos prosegu\u00eda con el mismo inter\u00e9s que al principio. O sea, continuaban visit\u00e1ndolo, a diferencia del contaminado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNosotros demostramos que las hormigas comenzaron a abandonar la fuente de alimento envenenado en cuesti\u00f3n de pocas horas, reduciendo as\u00ed significativamente su consumo, y minimizando la entrada de t\u00f3xicos al nido, actuando as\u00ed, como un mecanismo social de protecci\u00f3n\u201d, destaca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras palabras, el trabajo mostr\u00f3 que \u201clas hormigas \u2018se dan cuenta\u2019 de que ese alimento les hace mal y tienen una respuesta colectiva de abandono muy r\u00e1pido evitando el \u00e1rea cercana al cebo. La reducci\u00f3n -marca Josens- es por abandono, no necesariamente por mortalidad. Lo cual no quiere decir que poca o gran mortalidad pueda ocurrir posteriormente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cuadro de situaci\u00f3n lleva a plantearse, \u00bfestamos ante hormigas astutas que no caen en la trampa del cebo? \u201cPareciera que s\u00ed\u201d, contesta y enseguida agrega: \u201cA lo mejor, subestimamos un poco las capacidades de las hormigas de responder a los peligros del ambiente. Como insectos sociales, evidentemente han desarrollado sofisticados canales de comunicaci\u00f3n. Conocemos las habilidades cognitivas que estos insectos presentan, pero sorprende lo poco que esto ha sido tenido en cuenta en el \u00e1mbito de la toxicolog\u00eda en el control de hormigas. Ah\u00ed es donde creo que m\u00e1s impacto pueden tener nuestros resultados\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas hormigas que al parecer no se ceban, porque pueden abandonar pronto una pr\u00e1ctica que les hace da\u00f1o, abren un nuevo panorama a la hora de controlarlas. \u201cComprender la respuesta conductual a los cebos t\u00f3xicos es esencial para desarrollar estrategias efectivas para combatir las especies de hormigas invasoras\u201d, concluye el estudio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Foto portada: Cr\u00e9dito: Luiza Cavalcante \/ Exactas UBA<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Autora: Cecilia Draghi<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fuente: nexciencia<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un equipo de investigaci\u00f3n argentino, con colaboraci\u00f3n internacional, sali\u00f3 del laboratorio e hizo pruebas en el terreno con un conocido insecto invasor, la hormiga argentina. El objetivo era conocer c\u00f3mo respond\u00edan ante la presencia de cebos t\u00f3xicos, el m\u00e9todo m\u00e1s recomendado para su control. Los resultados fueron sorprendentes. La hormiga argentina es astuta y no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":12034,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[37,11,380,14],"tags":[358,54,3172,3171],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12032"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12032"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12035,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12032\/revisions\/12035"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}