{"id":12430,"date":"2024-07-05T08:00:15","date_gmt":"2024-07-05T08:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=12430"},"modified":"2024-07-04T22:54:59","modified_gmt":"2024-07-04T22:54:59","slug":"un-hallazgo-gigante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/un-hallazgo-gigante\/","title":{"rendered":"Un hallazgo gigante"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: Oswald;\">Gaiasia jennyae fue descubierto en Namibia, \u00c1frica, por un equipo dirigido por la argentina Claudia Marsicano. De grandes colmillos, este superdepredador que habr\u00eda medido unos 4 metros de largo, es uno de los primeros tetr\u00e1podos, animales de cuatro patas que vivieron hace m\u00e1s de 280 millones de a\u00f1os. Ahora, sus restos patean el tablero de las hip\u00f3tesis cient\u00edficas actuales.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hac\u00eda tiempo que el relato cl\u00e1sico no le cerraba. Las explicaciones cient\u00edficas ten\u00edan huecos que a ella le generaban dudas. Algunas fueron planteadas en congresos internacionales, pero necesitaba pruebas, evidencias de un pasado remoto, ocurrido hace m\u00e1s de 280 millones de a\u00f1os. Viaj\u00f3 al norte de Brasil, y tambi\u00e9n a Namibia, e insisti\u00f3 por a\u00f1os en visitar una zona del desierto africano que siempre se pasaba de largo: Gai-as. Hasta que all\u00ed, finalmente, se detuvo junto con su grupo de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paisaje de ese lugar es muy similar a otros, afloramientos que a simple vista parecen rocas todas parecidas, pero el ojo agudo del equipo dirigido por la paleont\u00f3loga argentina Claudia Marsicano, centr\u00f3 la mirada en unos pedazos que les llamaron la atenci\u00f3n. Hurgaron por m\u00e1s piezas y, de a poco ,el esqueleto de un animal fue tomando forma. Se trata de <em>Gaiasia jennyae<\/em>, uno de los primeros tetr\u00e1podos, animales de cuatro extremidades, que habitaron el planeta hace m\u00e1s de 280 millones de a\u00f1os. En este caso, mostraba un gran cr\u00e1neo de 60 cent\u00edmetros y unos colmillos de temer, en un cuerpo de unos cuatro metros de largo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hallazgo acaba de ser publicado en la prestigiosa revista <em>Nature<\/em> dando cuenta que este nuevo tetr\u00e1podo basal gigante, \u201cdesaf\u00eda las hip\u00f3tesis actuales sobre la evoluci\u00f3n temprana\u201d de estos animales.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras las huellas de ese pasado remoto, el equipo se detuvo unos d\u00edas en el \u00c1frica des\u00e9rtica, en el medio de la nada, con carpas, equipos y un cami\u00f3n de agua.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con alegr\u00eda y la misma pasi\u00f3n de siempre, la doctora en Paleontolog\u00eda de la Universidad de Buenos Aires, reconoce que este trabajo \u201cpatea el tablero de las hip\u00f3tesis cl\u00e1sicas acerca de la diversificaci\u00f3n temprana de los tetr\u00e1podos basales, es decir, de los primeros animales del planeta que pasaron del agua a la tierra\u201d.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Un diamante escondido<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella y un grupo de especialistas de todo el mundo, viajaron a estos destinos en Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica, porque all\u00ed asoman restos del per\u00edodo Carbon\u00edfero y P\u00e9rmico, dos de los seis en que se divide la Era Paleozoica. \u201cAl final del P\u00e9rmico est\u00e1 la extinci\u00f3n. Estos grupos de tetr\u00e1podos basales dieron origen en alg\u00fan momento del Paleozoico tard\u00edo a los linajes de animales tetr\u00e1podos que conocemos hoy, pero de ellos no quedan m\u00e1s rastros\u201d, indica Marsicano, profesora del Departamento de Ciencias Geol\u00f3gicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras las huellas de ese pasado remoto, el equipo se detuvo unos d\u00edas en \u201cel medio de la nada\u201d, adonde es muy costoso llegar y las financiaciones internacionales no son f\u00e1ciles de conseguir; y m\u00e1s a\u00fan, cuando el destino no tiene asegurado hallazgos posibles. \u201cYo le ten\u00eda fe a ese lugar, donde en la d\u00e9cada del 90 se hab\u00edan encontrado unas v\u00e9rtebras, pero desde entonces pocos lo exploraban\u201d, dice Marsicano, investigadora del CONICET.<\/p>\n<div id=\"attachment_12431\" style=\"width: 778px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-12431\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-12431 size-full\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BBJ04477ch-768x512-1.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BBJ04477ch-768x512-1.jpg 768w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/BBJ04477ch-768x512-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><p id=\"caption-attachment-12431\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00a0Claudia Marsicano. Fotograf\u00eda: Luiza Cavalcante.<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed estaban en \u00c1frica des\u00e9rtica, donde hab\u00edan ido de campa\u00f1a por varias semanas con las carpas, equipos y un cami\u00f3n de agua, solo para beber y hacer la comida, porque esos d\u00edas \u201colv\u00eddate de ba\u00f1arte\u201d.\u00a0\u00a0 Siempre van en invierno porque el verano es imposible, en ese sitio que est\u00e1 ubicado a la misma latitud de la ciudad de R\u00edo de Janeiro, \u201csuele hacer un calor infernal, pero ese a\u00f1o fue el \u00fanico en que hac\u00eda un fr\u00edo de morirse\u201d, recuerda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la experiencia de m\u00e1s de treinta a\u00f1os de campo\u00a0 recuerda que, en esa campa\u00f1a de 2015, amaneci\u00f3 con una curiosa escarcha, pero no ser\u00eda lo \u00fanico que le llamar\u00eda la atenci\u00f3n ese d\u00eda. Junto con Leandro Gaetano, investigador del IDEAN (UBA \u2013 CONICET) en Exactas UBA y el resto del equipo comenzaron a recorrer la zona de los afloramientos. \u201cVimos algo con una gran concreci\u00f3n de roca, con una forma extra\u00f1a, parec\u00eda una forma de diamante plana\u201d, relata y agrega: \u201cEra el cr\u00e1neo\u201d. Y esto fue solo el comienzo. \u201cEmpezamos \u2013narra\u2013 a buscar todas las concreciones que hab\u00eda alrededor y comenzamos a encontrar los pedazos de mand\u00edbula, de columna y muchos fragmentos de huesos\u201d.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la zona de los afloramientos, el grupo vio algo con una gran concreci\u00f3n de roca, con una forma extra\u00f1a, de diamante plana: era el cr\u00e1neo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">De a poco, las piezas adquir\u00edan forma de cuerpo que fueron armando sobre el suelo des\u00e9rtico. \u201cTodo hallazgo da alegr\u00eda\u201d, confiesa, aunque por entonces no ten\u00edan en claro qu\u00e9 ten\u00edan frente a s\u00ed. Las distintas partes concrecionadas en la roca que \u201ceran pesad\u00edsimas\u201d las cargaron en la camioneta. Llevar\u00eda un tiempo m\u00e1s estudiar estas muestras y otras, conseguidas en distintas campa\u00f1as, que inclu\u00edan otro cr\u00e1neo casi completo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl animal estaba metido en una concreci\u00f3n s\u00faper dura, y hab\u00eda que prepararlo para su estudio. Se hizo en el <em>Iziko South African Museum<\/em> de Ciudad del Cabo en Sud\u00e1frica, y se tard\u00f3 varios a\u00f1os hasta que se termin\u00f3 de preparar todo el ejemplar y lo pudimos empezar a ver\u201d, describe.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Un extra\u00f1o de grandes colmillos<\/strong><\/span><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras observaciones resultaron inquietantes. \u201cEsto es muy extra\u00f1o\u201d, se dijo entonces. Porque su aspecto general era de un animal m\u00e1s evolucionado, un anfibio temnosp\u00f3ndilo, pero distintas caracter\u00edsticas del cr\u00e1neo lo identificaban con tetr\u00e1podos mucho m\u00e1s basales que no se encuentran en Pangea durante el P\u00e9rmico. \u201cPor sus caracter\u00edsticas, era una mezcla de cosas muy de avanzada como un gran depredador que tiene unos colmillos y unos dientes gigantescos en la parte anterior de la cara y otras que lo relacionaban con tetr\u00e1podos del Hemisferio Norte de rocas mucho m\u00e1s antiguas \u2013recuerda\u2013. Empec\u00e9 a entrar en crisis\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el medio del desconcierto por los resultados de los primeros an\u00e1lisis, ocurre la pandemia, y se interrumpen sus viajes de observaci\u00f3n de los materiales. \u201cS\u00f3lo era estudiar las fotos, mis notas y dibujos\u201d, comenta. Entonces, se sum\u00f3 al grupo el segundo autor del trabajo, Jason Pardo del <em>Field Museum of Natural History<\/em>, de Chicago, Estados Unidos, quien hizo las comparaciones del caso.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hallazgo muestra un animal m\u00e1s primitivo y m\u00e1s desarrollado, en un lugar donde deber\u00eda haber llegado 50 millones de a\u00f1os despu\u00e9s, seg\u00fan las hip\u00f3tesis actuales.<\/p>\n<\/blockquote>\n<div id=\"attachment_12432\" style=\"width: 778px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-12432\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-12432 size-full\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/1ch-768x576-1.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"576\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/1ch-768x576-1.jpg 768w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/1ch-768x576-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><p id=\"caption-attachment-12432\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Gaiasia jennyae fue descubierto en Namibia, \u00c1frica.<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLlegamos a la conclusi\u00f3n de que este animal es de unos 280 millones de a\u00f1os y es pariente cercano de formas del Carbon\u00edfero temprano. Esto, entonces, cambia el relato que supone que estos primeros tetr\u00e1podos se desarrollaron y diversificaron en lo que ser\u00eda la regi\u00f3n del Paleoecuador durante el Carbon\u00edfero, en zonas tropicales y subtropicales. Y que luego fueron evolucionando y colonizando hacia las zonas m\u00e1s fr\u00edas, de m\u00e1s altas latitudes durante el P\u00e9rmico\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, este hallazgo muestra un animal m\u00e1s primitivo y m\u00e1s desarrollado, en un lugar donde deber\u00eda haber llegado cincuenta millones de a\u00f1os despu\u00e9s, seg\u00fan las hip\u00f3tesis actuales. \u201cSiempre sent\u00ed que el relato de c\u00f3mo se hab\u00edan diversificado los primeros tetr\u00e1podos en el Paleozoico no era tan simple como se dec\u00eda\u201d, evoca y enseguida a\u00f1ade: \u201cLuego de este hallazgo hay una historia distinta, mucho m\u00e1s compleja\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"font-size: 14pt;\">La raz\u00f3n del nombre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hallazgo fue llamado <em>Gaiasia<\/em> en referencia a la formaci\u00f3n de Gai-as donde fue hallado en Namibia. Y <em>jennyae<\/em>, en honor a Jenny Clack (1947\u20132020). \u201cUna mujer incre\u00edble, paleont\u00f3loga, profesora de la Universidad de Cambridge y encargada de las colecciones de Paleontolog\u00eda de Vertebrados del museo de la misma universidad\u201d, dice Marsicano, con emoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sensaciones profundas y variadas la atraviesan desde que se enter\u00f3 que su trabajo ser\u00eda publicado en <em>Nature<\/em>. \u201cSoy la primera mujer en Argentina, de Paleontolog\u00eda y Ciencias de la Tierra, en publicar como primera autora en esta revista\u201d, marca con alegr\u00eda, mientras aguarda con expectativas lograr financiaci\u00f3n para volver a la campa\u00f1a para explorar \u00c1frica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHay mucho material para estudiar, algunas piezas las colectamos y otras est\u00e1n a\u00fan en el campo.\u00a0 Adem\u00e1s, yo ya detect\u00e9 que hay m\u00e1s taxones de tetr\u00e1podos e incluso peces, bien distintos en los pocos fragmentos que he podido identificar, o sea, no es solamente este animal, sino que en ese paquete de roca del P\u00e9rmico temprano de Namibia hay una fauna nueva y eso es lo que queremos investigar en el futuro\u201d, concluye con el entusiasmo intacto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Autora: Cecilia Draghi<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fuente: nexciencia<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gaiasia jennyae fue descubierto en Namibia, \u00c1frica, por un equipo dirigido por la argentina Claudia Marsicano. 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