{"id":14360,"date":"2026-03-18T08:00:59","date_gmt":"2026-03-18T08:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=14360"},"modified":"2026-06-18T15:28:15","modified_gmt":"2026-06-18T15:28:15","slug":"ecologia-la-naturaleza-resiste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/ecologia-la-naturaleza-resiste\/","title":{"rendered":"Ecolog\u00eda: La naturaleza resiste"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: Oswald;\">Un grupo de investigaci\u00f3n demostr\u00f3 que las abejas j\u00f3venes aprenden por s\u00ed mismas a evitar el polen contaminado con agroqu\u00edmicos. El hallazgo evidencia la capacidad natural del insecto para tratar de adaptarse a un ambiente invadido por compuestos sint\u00e9ticos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos brindan alimentos como la miel, la jalea real y el polen. Tambi\u00e9n, nos proporcionan productos como la cera, el prop\u00f3leo y la apitoxina, una sustancia presente en su veneno que se utiliza en medicina para tratar el c\u00e1ncer, entre otras patolog\u00edas. Adem\u00e1s, dan trabajo a los apicultores y a cada uno de los eslabones que componen la cadena de valor ap\u00edcola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por si todo esto fuera poco, las abejas nos regalan sus servicios de polinizaci\u00f3n, que aumentan el rendimiento de los cultivos, favorecen la reproducci\u00f3n de especies vegetales y mantienen la diversidad del planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, los humanos las exponemos continuamente a factores de estr\u00e9s que las hacen propensas a enfermedades que pueden llevarlas a la muerte. Por ejemplo, al desplazarlas de sus ambientes naturales o, tambi\u00e9n, cuando las intoxicamos con agroqu\u00edmicos.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Lo que hasta ahora no se sab\u00eda era si las abejas pod\u00edan aprender a reconocer y evitar una planta contaminada con un producto artificial.<\/em><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe que, en la naturaleza, las abejas son capaces de reconocer y evitar las plantas que contienen compuestos naturales \u201cdisuasorios\u201d, es decir, aquellos que las plantas fabrican para espantar \u2013con su olor, color o sabor- a los animales que se las comer\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que hasta ahora no se sab\u00eda era si las abejas pod\u00edan aprender a reconocer y evitar una planta contaminada con un producto artificial. Por ejemplo, un agroqu\u00edmico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cUno de los principales problemas para la abeja es que muchos de los pesticidas que se utilizan son artificiales, o sea, son sint\u00e9ticos, lo que quiere decir que no coevolucionaron con los sistemas sensoriales de la abeja. Eso implica que la abeja muchas veces no los puede detectar como algo peligroso o t\u00f3xico\u201d, explica Andr\u00e9s Arenas, investigador del CONICET en el Departamento de Biodiversidad y Biolog\u00eda Experimental (DBBE) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (Exactas UBA).<\/p>\n<div id=\"attachment_14361\" style=\"width: 399px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09332ch-768x512-1.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-14361\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-14361\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09332ch-768x512-1.jpg\" alt=\"\" width=\"389\" height=\"251\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09332ch-768x512-1.jpg 792w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09332ch-768x512-1-300x194.jpg 300w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09332ch-768x512-1-768x496.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 389px) 100vw, 389px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14361\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 12px;\">Andr\u00e9s Arenas y Walter Farina. Foto: Diana Martinez Llaser<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, el grupo de investigaci\u00f3n de Arenas se pregunt\u00f3: \u201cSi los humanos seguimos modificando el ambiente, \u00bfcu\u00e1l es la posibilidad de que la abeja encuentre una forma de evitar, al menos en parte, ese tipo de exposiciones t\u00f3xicas?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para intentar responder esta pregunta, dise\u00f1aron una serie de experimentos cuyos resultados se describen en un <em>paper<\/em> publicado en la revista <em>Scientific Reports<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Al principio, los individuos consum\u00edan indistintamente polen contaminado y sin contaminar. Pero, al cabo de un tiempo, pudieron discriminar cu\u00e1l era el polen que estaba contaminado.<\/em><\/strong><\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Aprendizaje natural<\/strong><\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hubo que inducirlas a hacer nada. Simplemente se las expuso a polen contaminado y a polen sin contaminar. Y ellas solitas eligieron cu\u00e1l consumir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un caso, el contaminante era glifosato, un herbicida sint\u00e9tico que \u2013se sabe- afecta la flora intestinal de la abeja provoc\u00e1ndole s\u00edntomas asociados con el desbalance de la microbiota, como diarrea.\u00a0En otro caso, el polen estaba contaminado con Imidaclopril, un insecticida artificial con efectos neurot\u00f3xicos (\u201cafecta la sensibilidad gustativa, el aprendizaje, la memoria y la orientaci\u00f3n del individuo\u201d, acota Arenas).<\/p>\n<div id=\"attachment_14362\" style=\"width: 778px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09373ch-768x512-1.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-14362\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-14362 size-full\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09373ch-768x512-1.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09373ch-768x512-1.jpg 768w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/BBJ09373ch-768x512-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-14362\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 12px;\">Para los experimentos, los investigadores colocaron abejas j\u00f3venes en cajas de acr\u00edlico transparente donde se les ofrec\u00eda un polen contaminado y otro sin contaminar. Foto: Diana Martinez Llaser<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los experimentos usaron polen de dos tipos de plantas florales: colza y flor amarilla, que tienen caracter\u00edsticas organol\u00e9pticas (olor, sabor y color) diferentes.\u00a0Fue as\u00ed que colocaron abejas j\u00f3venes \u2013 \u201clas abejas j\u00f3venes consumen polen\u201d, se\u00f1ala Arenas- en cajas de acr\u00edlico transparente donde se les ofrec\u00eda un polen contaminado y otro sin contaminar, variando el contaminante o el tipo de polen. Cada caja ten\u00eda cerca de 80 abejas que pod\u00edan elegir entre uno de los dos tipos de polen, uno de los cuales estaba contaminado con alguno de los dos pesticidas. Ambos pesticidas se utilizaron en concentraciones similares a las que se los encuentra en el ambiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cObservamos que, al principio, los individuos consum\u00edan indistintamente el polen contaminado y el polen sin contaminar. Pero, al cabo de un tiempo, pod\u00edan discriminar cu\u00e1l era el polen que estaba contaminado, posiblemente porque les ca\u00eda mal, por decirlo as\u00ed, y entonces sesgaba su consumo hacia el otro polen\u201d, cuenta Arenas. \u201cVimos comportamientos similares con los dos pesticidas\u201d, consigna.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Dado que las abejas j\u00f3venes son las encargadas de alimentar a las larvas esto permitir\u00eda reducir la exposici\u00f3n a los contaminantes ambientales en el interior de la colmena.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero todav\u00eda faltaba determinar si las abejas hab\u00edan aprendido a evitar el polen contaminado, es decir, si hab\u00edan adquirido una memoria. Para eso, dise\u00f1aron otro experimento que consisti\u00f3 en colocar a las abejas que hab\u00edan atravesado la experiencia anterior en cajas que contuvieran los dos tipos de polen (colza y flor amarilla) pero, esta vez, sin ning\u00fan contaminante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuando a los diferentes grupos de abejas, que hab\u00edan pasado por diferentes experiencias previas, les presentamos los dos p\u00f3lenes sin contaminar, mostraron que ten\u00edan una memoria que las hac\u00eda ir hacia el polen que hab\u00edan conocido como m\u00e1s adecuado. Es decir, hab\u00edan aprendido que el polen de la otra planta estaba contaminado y lo evitaban\u201d, revela Arenas, y a\u00f1ade: \u201cEsto lo comprobamos con ambos pesticidas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el investigador, el hecho de que las abejas j\u00f3venes sean las encargadas de alimentar a las larvas sugiere que este mecanismo permitir\u00eda reducir la exposici\u00f3n a los contaminantes ambientales en el interior de la colmena, lo cual potenciar\u00eda la habilidad del insecto para adaptarse y sobrevivir en ecosistemas alterados por la actividad humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo publicado en <em>Scientific Reports<\/em> lleva la firma de Catalina Hunkeler, Roc\u00edo Lajad, Walter Farina y Andr\u00e9s Arenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 12px;\">Autor: <span class=\"author\">Gabriel Stekolschik<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12px;\">Fuente: nexciencia<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un grupo de investigaci\u00f3n demostr\u00f3 que las abejas j\u00f3venes aprenden por s\u00ed mismas a evitar el polen contaminado con agroqu\u00edmicos. 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