{"id":3905,"date":"2021-04-06T19:47:48","date_gmt":"2021-04-06T19:47:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=3905"},"modified":"2021-04-07T19:55:02","modified_gmt":"2021-04-07T19:55:02","slug":"pandemia-el-espejismo-negacionista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/pandemia-el-espejismo-negacionista\/","title":{"rendered":"Pandemia: El espejismo negacionista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un estudio de opini\u00f3n pone en cuesti\u00f3n la creencia generalizada de que no existe respaldo social para que las autoridades determinen nuevas restricciones frente al aumento de casos de COVID-19 que sufre nuestro pa\u00eds. Esta presunci\u00f3n es tan generalizada que hasta el propio sector mayoritario que propone y avala m\u00e1s medidas de cuidado se percibe como minoritario. El investigador Daniel Feierstein analiza las causas de este fen\u00f3meno y propone alternativas para revertir la situaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde hace meses Europa viene enfrentando primero la segunda y ahora la tercera ola de la pandemia de COVID-19 con \u00e9xito dispar. Pa\u00edses como Gran Breta\u00f1a, Alemania, Francia, Italia y Espa\u00f1a han dispuesto confinamientos m\u00e1s o menos extensos en el tiempo y en el territorio, han aumentado controles de frontera y restringieron diferentes actividades seg\u00fan las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Esto ocurri\u00f3 aun cuando algunos sectores sociales se oponen activamente a estas decisiones, con movilizaciones en las calles que en algunas ocasiones terminaron en hechos de violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Sudam\u00e9rica, en casi todos los pa\u00edses que limitan con Argentina, la pandemia est\u00e1 haciendo estragos. Brasil, Chile \u2013a pesar contar con un alto porcentaje de poblaci\u00f3n vacunada-, Uruguay y Paraguay registran r\u00e9cords diarios de contagios y muertos, y sistemas de salud colapsados o al borde de colapsar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, ya nadie duda de que la segunda ola de COVID-19 ha llegado a nuestro pa\u00eds. La curva de contagios viene creciendo a gran velocidad y las estad\u00edsticas indican que el promedio diario de casos pas\u00f3 de 6.039 en la primera semana de marzo, a 12.128 para la primera semana de abril en todo el territorio nacional. Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, la media de personas infectadas aument\u00f3 de 651 a 1.705 durante ese mismo per\u00edodo. Al mismo tiempo, son cada vez m\u00e1s claros los indicios que sugieren que algunas de las nuevas cepas del SARS-CoV-2, como la llamada variante de Manaos y la brit\u00e1nica, tienen circulaci\u00f3n comunitaria en diversas regiones del pa\u00eds. La mayor\u00eda de los expertos alertan sobre la posibilidad de que, si no se toman medidas, Argentina podr\u00eda encaminarse hacia una cat\u00e1strofe sanitaria similar a la que viven nuestros pa\u00edses vecinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de estar frente a un escenario sumamente peligroso, una recorrida r\u00e1pida por los diferentes canales de noticias y programas televisivos y radiales, es suficiente para escuchar repetidamente frases como las siguientes: \u201cel gobierno no se anima a dictar nuevas restricciones porque la sociedad no est\u00e1 dispuesta a tolerarlas\u201d; \u201cla gente est\u00e1 harta de las prohibiciones\u201d; \u201clas personas quieren vivir con libertad\u201d; \u201cno se puede hacer nada, la gente no respetar\u00eda un nuevo confinamiento\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, esas afirmaciones reiteradas hasta el cansancio \u00bfrepresentan fielmente el pensamiento de la mayor\u00eda de la sociedad argentina? De acuerdo con un estudio realizado por el Instituto de Econom\u00eda y Sociedad en la Argentina Contempor\u00e1nea de la Universidad Nacional de Quilmes (SocPol UNQ), la respuesta es: decididamente no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo, realizado por los investigadores Javier Balsa, Daniel Feierstein, Guillermo de Martinelli, Pehu\u00e9n Roman\u00ed y Juan Sp\u00f3lita, fue llevado a cabo antes de que la segunda ola llegara a la Argentina y abarc\u00f3 a 1496 personas mayores de 18 a\u00f1os de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. All\u00ed se les pidi\u00f3 a los encuestados que se imaginaran en la situaci\u00f3n de ser presidentes y se les pregunt\u00f3: \u00bfQu\u00e9 har\u00edan si aumentaran mucho los casos de COVID-19 y se empezaran a llenar las salas de terapia intensiva? Las alternativas iban entre cuarentenas estrictas y ninguna restricci\u00f3n nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sorpresa es que, contra la imagen predominante, una amplia mayor\u00eda (63%) afirm\u00f3 que decidir\u00eda una cuarentena estricta o cuarentenas intermitentes. Solo una minor\u00eda (21%) opin\u00f3 que s\u00f3lo le pedir\u00eda a la poblaci\u00f3n que extreme los cuidados. Ni el grupo de edad, ni el g\u00e9nero, ni el nivel educativo, ni la residencia (Ciudad o Provincia de Buenos Aires) presentan diferencias significativas en la respuesta a esta pregunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAqu\u00ed se revela toda esta construcci\u00f3n sobre la existencia de una situaci\u00f3n de hartazgo y de desobediencia que no se constata en los estudios de opini\u00f3n. Porque los distintos estudios, el nuestro y otros, muestran de manera m\u00e1s o menos similar, que hay entre un 50 y un 65 % de las personas que estar\u00eda de acuerdo con restricciones bastante severas para enfrentar la segunda ola\u201d, se\u00f1ala el soci\u00f3logo Daniel Feierstein, uno de los autores del informe. Y completa: \u201cEs interesante porque tanto la oposici\u00f3n como la mayor\u00eda del oficialismo, y los medios de comunicaci\u00f3n, parecen estar mucho m\u00e1s convencidos del hartazgo de lo que la poblaci\u00f3n misma expresa\u201d.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Una imagen distorsionada<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trabajo avanza un paso m\u00e1s y logra poner de manifiesto la distancia que existe entre la percepci\u00f3n mayoritaria y el clima social realmente existente. En ese sentido, retoma la ficci\u00f3n y le vuelve a pedir a las personas que se imaginen como presidentes para preguntarle a ese 63 por ciento que dijo que dictar\u00eda medidas de cuarentena, c\u00f3mo piensa que reaccionar\u00eda la gente frente a esa decisi\u00f3n. Solo la mitad de ellos piensa que la mayor\u00eda apoyar\u00eda estas medidas, mientras que la otra mitad cree que todos le tendr\u00edan bronca o, incluso, que se generar\u00edan demasiadas protestas que impedir\u00edan su cumplimiento. (Gr\u00e1fico 2)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra cara de la moneda surge con claridad cuando se indaga entre el sector de los consultados que manifestaron que no decretar\u00eda cuarentenas ante una segunda ola, c\u00f3mo creen que reaccionar\u00eda la sociedad frente a esa decisi\u00f3n. Llamativamente, la mayor\u00eda (66%) est\u00e1 convencida de que \u201ctodos estamos hartos\u201d y que \u201cla gente\u201d apoyar\u00eda la decisi\u00f3n de no restringir nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esos datos aparece la confianza que han logrado construir en esa minor\u00eda intensa. Ellos creen que habr\u00eda una mayor\u00eda (inexistente seg\u00fan indica esta encuesta) que apoyar\u00eda una pol\u00edtica de baja o nula acci\u00f3n estatal frente a terapias intensivas que se van llenando. Las consecuencias sanitarias de esta percepci\u00f3n son graves.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSe da una situaci\u00f3n parad\u00f3jica, en la cual, se termina llevando adelante la pol\u00edtica de una minor\u00eda intensa, no mayor al 15 por ciento de la poblaci\u00f3n, que dice que est\u00e1n hartos y que no respetar\u00edan ninguna restricci\u00f3n, como si esa fuera la opini\u00f3n de la mayor\u00eda de la sociedad. Y eso se da porque esa minor\u00eda tiene capacidad de movilizaci\u00f3n y una disposici\u00f3n a oponerse de modo activo a las restricciones, por lo tanto, para poder imponer la opini\u00f3n de la mayor\u00eda ser\u00eda necesario recurrir a sanciones que el Estado, durante 2020, no estuvo dispuesto a encarar, sobre todo, en relaci\u00f3n con los sectores medios altos y altos\u201d, reflexiona Feierstein.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Justamente un aspecto que resulta curioso para el investigador es que la mayor militancia contra un confinamiento no proviene de los sectores que sufrieron las peores consecuencias econ\u00f3micas durante la pandemia. \u201cA m\u00ed me llama la atenci\u00f3n el nivel de responsabilidad de las organizaciones populares, nosotros no hemos tenido saqueos a pesar del aumento de la pobreza y la indigencia. Por lo tanto, hay que reunirse con ellos, saber qu\u00e9 es lo que necesitan y garantizarlo para despu\u00e9s ver de qu\u00e9 manera se impone el cumplimiento de la ley en aquellos sectores mucho m\u00e1s acomodados que no quieren aceptar algunas limitaciones que son necesarias para el bien com\u00fan. Habr\u00e1 que ver c\u00f3mo se construye la solidez sociopol\u00edtica para implementarlo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la hora de pensar en cu\u00e1les han sido los instrumentos utilizados para instalar esas falsas tendencias mayoritarias en la opini\u00f3n p\u00fablica aparecen los medios de comunicaci\u00f3n ocupando un rol clave. Sin embargo, para el investigador, las responsabilidades abarcan tambi\u00e9n a otros sectores. \u201cEs cierto que los medios han jugado un rol determinante. Pero una cosa es que vos tengas a los medios dici\u00e9ndote que las cosas son de una manera y a una voz gubernamental importante rechazando esos puntos de vista y, otra muy distinta, es que esos funcionarios legitimen ese discurso. Ac\u00e1, el problema es que si bien es verdad que la idea de cansancio, de hartazgo y de imposibilidad de tomar medidas la sostienen los medios, no es menos cierto que tambi\u00e9n lo hacen los representantes pol\u00edticos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente al enorme da\u00f1o sanitario que estas posturas negacionistas pueden provocar en un escenario de veloz crecimiento de los contagios que, de mantener este ritmo, pueden hacer colapsar el sistema de salud, la pregunta que aparece naturalmente es de qu\u00e9 manera deber\u00edan actuar las autoridades pol\u00edticas para revertir esta ilusi\u00f3n que lleva a un tr\u00e1gico desenlace. \u201cMe parece que lo m\u00e1s importante es dejar de avalar las miradas negacionistas. Es necesario explicitar con toda la crudeza que sea posible cu\u00e1l es la gravedad de la situaci\u00f3n y cu\u00e1les son los caminos posibles. Esto es incorporar a la sociedad, a los movimientos sociales, a los sindicatos, a las asociaciones barriales, para pedirles apoyo en estas circunstancias. Pero no para sostener lo que se viene haciendo sino para hacer lo que hay que hacer. Hay un error en no poner a la sociedad en la disyuntiva que existe hoy en la Argentina: \u00bfEstamos dispuestos a que mueran otras 50 mil personas o vamos a hacer algo para evitar ese resultado?\u201d, se pregunta Feierstein.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2013 Hacer una convocatoria masiva para que la mayor\u00eda exprese su apoyo a una estrategia de mayores cuidados, aun con el costo sanitario que esa movilizaci\u00f3n podr\u00eda tener, \u00bflo ve como una estrategia viable para terminar con la ilusi\u00f3n negacionista?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Si mostrar una vez la mayor\u00eda en las calles puede revertir este clima social y determinar el acompa\u00f1amiento a las medidas de cuidado necesarias, entonces, quiz\u00e1s haya que hacerlo. Obviamente, una manifestaci\u00f3n muy masiva puede ser problem\u00e1tica, tiene un riesgo, pero hay que evaluarlo al lado de los otros costos, porque el costo de no hacer nada puede ser muy superior. Pero estas son decisiones que no puede tomar un presidente en soledad sino que requiere de un di\u00e1logo con las organizaciones del campo popular para evaluar ventajas y desventajas de cada salida. Pero, sobre todo, lo importante de ese di\u00e1logo es romper el inmovilismo, romper este dogma que impone el neoliberalismo de que no hay otro camino. A m\u00ed me parece que hay tomar otro camino. Tenemos que ver conjuntamente c\u00f3mo recorrerlo. (NexCiencia)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio de opini\u00f3n pone en cuesti\u00f3n la creencia generalizada de que no existe respaldo social para que las autoridades determinen nuevas restricciones frente al aumento de casos de COVID-19 que sufre nuestro pa\u00eds. Esta presunci\u00f3n es tan generalizada que hasta el propio sector mayoritario que propone y avala m\u00e1s medidas de cuidado se percibe [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3906,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9,380],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3905"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3905"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3905\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3907,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3905\/revisions\/3907"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3906"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}