{"id":5209,"date":"2021-10-18T11:43:02","date_gmt":"2021-10-18T11:43:02","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=5209"},"modified":"2021-10-14T14:45:41","modified_gmt":"2021-10-14T14:45:41","slug":"alerta-humedales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/alerta-humedales\/","title":{"rendered":"Alerta humedales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La bajante hist\u00f3rica del Paran\u00e1 afecta no s\u00f3lo al r\u00edo sino tambi\u00e9n a los ba\u00f1ados, esteros y lagunas de sus alrededores que viven gracias a \u00e9l. Juntos conforman un ecosistema que da vida a cientos de especies. Hoy estos ambientes est\u00e1n sufriendo la falta de agua. Adem\u00e1s, algunas actividades humanas agravan el panorama.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>POR\u00a0<a title=\"Entradas de Cecilia Draghi\" href=\"https:\/\/nexciencia.exactas.uba.ar\/author\/cecilia-draghi\" rel=\"author\">CECILIA DRAGHI<\/a> para NexCiencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos humedales del Paran\u00e1 est\u00e1n en una situaci\u00f3n dram\u00e1tica y comprometida. No necesariamente terminal, pero tardar\u00e1n en recuperarse\u201d, anticipa Roberto B\u00f3, director del Grupo de Investigaciones en Ecolog\u00eda de Humedales (GIEH) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que la bajante, extrema en intensidad y duraci\u00f3n, no s\u00f3lo afecta al segundo r\u00edo m\u00e1s largo de Sudam\u00e9rica, sino a sus alrededores, que viven de \u00e9l. Se trata de esos ba\u00f1ados, esteros, o lagunas de variadas dimensiones que sin agua pierden sentido hasta sus nombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviven, se necesitan. Es que el r\u00edo y los humedales forman un todo. De la combinaci\u00f3n de ambos vive el s\u00e1balo. \u201cRepresenta entre el 75 y el 85 por ciento de la biomasa de peces del Paran\u00e1, es su principal especie. \u00bfQu\u00e9 le pasa? Para reproducirse larga sus huevos al r\u00edo y, a trav\u00e9s de sus afluentes, esos huevos llegan a las lagunas o humedales interiores de las islas donde hacen eclosi\u00f3n, se cr\u00edan y crecen\u201d. Una vez que se han desarrollado en esas aguas tranquilas y est\u00e1n listos para enfrentar el resto de sus vidas, necesitan una creciente que los busque y los lleve de vuelta al r\u00edo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esa inundaci\u00f3n no llega y ya lleva m\u00e1s de dos a\u00f1os de demora. \u201cEntonces, el s\u00e1balo no puede dar el salto al r\u00edo. Adem\u00e1s de que no logra sobrevivir si se secan las lagunas. Se termina muriendo, y condiciona a un mont\u00f3n de otros animales, sus consumidores y dem\u00e1s constituyentes de las cadenas alimentarias, generando un desequilibrio muy importante en todo el sistema\u201d, subraya B\u00f3, bi\u00f3logo y docente investigador del Departamento de Ecolog\u00eda, Gen\u00e9tica y Evoluci\u00f3n (EGE) de Exactas UBA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n la sufren, por ejemplo, las garzas y cig\u00fce\u00f1as que \u201ccomen las cr\u00edas y estadios j\u00f3venes de s\u00e1balo\u201d, describe. Ellas, a diferencia de otras especies, pueden escapar volando ante la falta de agua y comida. \u201cNo necesariamente mueren sino que se van pero no sabemos cu\u00e1ndo volver\u00e1n y si, efectivamente, llegan a un buen lugar para poder cubrir m\u00ednimamente sus requerimientos de h\u00e1bitat, ya que la sequ\u00eda y la bajante del r\u00edo est\u00e1 afectando a toda la cuenca del Paran\u00e1. Los ensambles de aves de la regi\u00f3n -advierte- seguramente experimentar\u00e1n cambios en el futuro pr\u00f3ximo y, eventualmente, podr\u00edan producirse algunas extinciones locales\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paisaje cambia y los efectos son complicados tambi\u00e9n para el coipo. B\u00f3 y su equipo ya lo comprobaron durante otra sequ\u00eda ocurrida a\u00f1os atr\u00e1s. \u201cNo s\u00f3lo baj\u00f3 la densidad de este roedor herb\u00edvoro, sino que se produjeron fallas reproductivas importantes tales como menores porcentajes de pre\u00f1eces en las hembras y menores tama\u00f1os de camada. Su normalmente alta productividad natural se vio afectada porque variaron sustancialmente las condiciones del h\u00e1bitat. En esa ocasi\u00f3n, tuvimos la suerte de que vino una inundaci\u00f3n importante relativamente r\u00e1pido, pero reci\u00e9n dos a\u00f1os despu\u00e9s detectamos cierta recuperaci\u00f3n en sus n\u00fameros poblacionales habituales. Ese fue un evento menos extremo que el actual y estamos hablando de un animal que se banca bastante las situaciones cr\u00edticas. As\u00ed que es poco alentador imaginar qu\u00e9 pasar\u00e1 con otras especies animales menos adaptadas a estas secas ins\u00f3litas para el humedal\u201d, desliza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mal llamado<em>\u00a0nutria<\/em>, el coipo vive en el agua, construye sus nidos all\u00ed y se alimenta de plantas acu\u00e1ticas que \u201choy no tenemos o est\u00e1n totalmente secas\u201d, dice B\u00f3. En el Delta no tiene predadores, pero en el Paran\u00e1 Medio debe escapar para no ser bocado de yacar\u00e9s, gatos monteses o boas. Aunque esto tambi\u00e9n, al parecer, est\u00e1 cambiando. \u201cPor distintas cuestiones, de tipo t\u00e9rmico (porque todo se est\u00e1 \u2018tropicalizando\u2019 por el cambio clim\u00e1tico), o por hambre, dado que la bajante los obliga a migrar, estos animales tambi\u00e9n se trasladan. Recientemente, he visto fotos de yacar\u00e9s bastante m\u00e1s al sur de la provincia de Entre R\u00edos, en lugares donde habitualmente no est\u00e1n o sus poblaciones no prosperan. Esto se debe a este desequilibrio\u201d.<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Falta agua, sobra fuego<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las subidas y bajadas del Paran\u00e1 marcan el ritmo de vida en este cauce de m\u00e1s de cinco mil kil\u00f3metros de recorrido. Pero la falta de crecidas alter\u00f3 las relaciones. \u201cLos componentes de la vegetaci\u00f3n y fauna que viven en los humedales se afectan. Y tambi\u00e9n las interacciones entre ellos. Entonces, el sistema no funciona o lo hace mal\u201d, insiste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo revertir esta dif\u00edcil situaci\u00f3n? \u201cLo bueno del Paran\u00e1 -destaca- es su alta capacidad de resiliencia natural pero, para ello, necesitamos que recupere su natural equilibrio din\u00e1mico de crecientes y bajantes. Har\u00eda falta que, relativamente pronto, venga una gran inundaci\u00f3n que recicle y refertilice el sistema, ayudando as\u00ed a una m\u00e1s r\u00e1pida recuperaci\u00f3n. Si eso no pasa, las perspectivas son complicadas, por lo menos en el corto plazo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta tanto la sequ\u00eda amaine y la gran crecida llegue, mucho es lo que puede hacer la poblaci\u00f3n. \u201cB\u00e1sicamente, no tenemos que potenciar los efectos negativos de la sequ\u00eda y la bajante con nuestras obras y actividades. Si, en este particular momento, quemamos los campos porque pensamos que as\u00ed recuperaremos el pasto m\u00e1s r\u00e1pido para nuestro ganado, si sobrepastoreamos, si sobrepescamos, si dejamos que avance la frontera agr\u00edcola pretendiendo sembrar soja (como si los humedales fueran ambientes de tierras altas) o tratamos de hacer mega emprendimientos inmobiliarios sobre las superficies afectadas, las perspectivas de recuperaci\u00f3n son peores\u201d, remarca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los fuegos que, desde hace m\u00e1s de un a\u00f1o y medio, siguen afectando a la regi\u00f3n encuentran pajonales secos y ardorosos. Y donde antes el agua los cubr\u00eda en parte, ahora estas comunidades vegetales est\u00e1n al desnudo por la sequ\u00eda. \u201cSe est\u00e1n destruyendo hasta 20 cent\u00edmetros de materia org\u00e1nica de la capa superior del suelo y esto tarda un mont\u00f3n en recuperarse\u201d, subraya. Por otro lado, en estos incendios, los arroyos o peque\u00f1os riachos hac\u00edan, habitualmente, de contrafuegos naturales para detener el avance de los incendios pero ahora desaparecieron y no hay agua natural para amortiguar las llamas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con el investigador, dejar de afectar a\u00fan m\u00e1s un ambiente alterado es un paso b\u00e1sico a realizar, as\u00ed como lograr la sanci\u00f3n del demorado proyecto de Ley de Presupuestos M\u00ednimos para la Conservaci\u00f3n de los Humedales. \u201cDesde 2012 estamos tratando de que el Congreso Nacional la apruebe. Y temo que si no se trata este a\u00f1o, nuevamente perder\u00e1 estado parlamentario. Con la ley se puede planificar y ordenar mejor lo que los humanos hacemos para no generar mayores problemas. Ahora se est\u00e1 prendiendo fuego todo de nuevo y, otra vez, nadie ser\u00e1 responsable. Se trata de una legislaci\u00f3n que, tal como su nombre lo indica, presupone arreglos m\u00ednimos. Nos tenemos que poner de acuerdo s\u00f3lo en cuestiones b\u00e1sicas. No proh\u00edbe hacer cosas en los humedales, sino que, simplemente, deben hacerse bien\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La bajante hist\u00f3rica del Paran\u00e1 afecta no s\u00f3lo al r\u00edo sino tambi\u00e9n a los ba\u00f1ados, esteros y lagunas de sus alrededores que viven gracias a \u00e9l. Juntos conforman un ecosistema que da vida a cientos de especies. Hoy estos ambientes est\u00e1n sufriendo la falta de agua. Adem\u00e1s, algunas actividades humanas agravan el panorama. 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