{"id":6592,"date":"2022-04-27T01:29:47","date_gmt":"2022-04-27T01:29:47","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=6592"},"modified":"2022-04-20T01:31:32","modified_gmt":"2022-04-20T01:31:32","slug":"las-ballenas-sobrevivieron-a-siglos-de-caza-indiscriminada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/las-ballenas-sobrevivieron-a-siglos-de-caza-indiscriminada\/","title":{"rendered":"Las ballenas sobrevivieron a siglos de caza indiscriminada"},"content":{"rendered":"<div class=\"detalle-cuerpo\">\n<div class=\"resize\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una investigaci\u00f3n revela la din\u00e1mica poblacional de la ballena franca a trav\u00e9s de la historia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cA finales del siglo XVII, estimamos que hab\u00eda cincuenta y ocho mil ballenas en el Atl\u00e1ntico sudoccidental; hoy, que la poblaci\u00f3n se est\u00e1 recuperando, hay cerca de cinco mil, lo que representa menos del diez por ciento del total estimado previo a la remoci\u00f3n por caza. En 1830, por ejemplo, lleg\u00f3 a haber menos de dos mil\u201d, comenta Alejandra Romero, investigadora adjunta del Centro de Investigaci\u00f3n Aplicada\u00a0 y Transferencia Tecnol\u00f3gica en Recursos Marinos \u201cAlmirante Storni\u201d (CIMAS-CONICET). Romero forma parte de un grupo que dirige el investigador del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), Enrique Crespo, y que tiene por objetivo conocer la historia de explotaci\u00f3n de distintos organismos marinos que habitan la Patagonia y estudiar los mecanismos de recuperaci\u00f3n que permitieron que estos animales sigan presentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para poder realizar este estudio, publicado en la revista\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-022-07370-6\"><em>Scientific Reports<\/em><\/a>, Romero debi\u00f3 recabar informaci\u00f3n de distintas fuentes y entrevistar a varios referentes para poder reconstruir, en n\u00fameros, que cantidad de ballenas capturaban las embarcaciones de distintos pa\u00edses en esta regi\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cRecopilamos una gran cantidad de informaci\u00f3n y hoy hemos reconstruido la serie de capturas hist\u00f3ricas de ballenas desde el siglo XVII hasta la actualidad. Revisar todos esos datos fue un arduo trabajo. Por ejemplo, obtuvimos el acceso a los libros aduaneros del Reino Unido. Ah\u00ed se encuentran los registros, escritos a mano, de todo lo que importaron durante el siglo XIX desde diferentes regiones del mundo. Me insumi\u00f3 alrededor de cuatro meses discriminar los datos de la cantidad de ballenas capturadas en el Atl\u00e1ntico Sur y que llegaron al Reino Unido\u201d, describe la Romero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la investigaci\u00f3n se explica adem\u00e1s que la ballena y otros animales marinos, como lobos y elefantes, eran explotados porque su grasa ten\u00eda un alto inter\u00e9s comercial. \u201cLos primeros que comenzaron a capturar ballenas fueron los vascos. Empezaron en el siglo VI y la actividad m\u00e1s importante fue entre el siglo XIII y el XVIII. Se iban desde el Golfo de Vizcaya hasta Terranova y la pen\u00ednsula de Labrador y ah\u00ed ten\u00edan bases donde pasaban el invierno y luego volv\u00edan con la grasa fundida y otros subproductos de la ballena. La grasa, entre otras cosas, se usaba en l\u00e1mparas de aceite. Durante la Edad meda, con la grasa de estos animales se ilumin\u00f3 toda Europa\u201d, agrega Crespo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n, seg\u00fan Crespo, es importante destacar que en los inicios la captura de ballena se trataba de una actividad que se desarrollaba de manera manual. \u201cSe las cazaba con arp\u00f3n de mano desde peque\u00f1as embarcaciones a remo y los vascos capturaban unas cincuenta ballenas por a\u00f1o. Era una actividad sumamente riesgosa y quienes cazaban corr\u00edan mucho riesgo de sufrir heridas, congelamiento de miembros y amputaciones\u201d, aclara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el paso de los a\u00f1os y a medida que la tecnolog\u00eda y las artes de pesca fueron mejorando, la cantidad de ballenas capturadas fue increment\u00e1ndose. A tal punto que en diferentes \u00e9pocas, distintas especies de ballena estuvieron al borde de la extinci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn el caso de la caza de la ballena franca en el Atl\u00e1ntico sudoccidental, los primeros registros de capturas datan de 1602 y fueron llevadas a cabo por la corona portuguesa. Posteriormente se sumaron barcos balleneros de bandera americana, brit\u00e1nica, francesa y espa\u00f1ola. Estimamos que en total se removieron alrededor de cincuenta mil ballenas entre los siglos XVII y XX\u201d, menciona Romero. En 1935, la ballena franca austral fue protegida por leyes internacionales, \u201cpero en 1962, por ejemplo, fueron capturadas ilegalmente por embarcaciones sovi\u00e9ticas, 1335 ballenas en aguas internacionales\u201d, advierte Crespo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pol\u00edticas de moratoria en la caza implementadas en 1986 por la Comisi\u00f3n Ballenera Internacional permitieron a todas las especies de ballenas recuperar en mayor o menor grado sus poblaciones. \u201cEn la actualidad, la tasa de crecimiento poblacional de las ballenas que habitan el Atl\u00e1ntico sudoccidental es positiva, y nuestro estudio proyecta que para el 2030 habr\u00e1 cerca de cinco mil quinientos individuos. Y aunque a\u00fan est\u00e1 lejos del n\u00famero m\u00e1ximo de su poblaci\u00f3n original, la comprensi\u00f3n de la din\u00e1mica de las poblaciones de ballenas resulta fundamental para gestionar y diagramar estrategias de conservaci\u00f3n\u201d, concluye Romero.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"recuadro\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><em><strong>Referencia bibliogr\u00e1fica<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Romero, MA, Coscarella, MA, Adams, GD\u00a0<i>et al.\u00a0<\/i>Reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica de la din\u00e1mica poblacional de las ballenas francas australes en el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico suroeste.\u00a0<i>Informe cient\u00edfico\u00a0<\/i><b>12,<\/b>\u00a03324 (2022).<\/p>\n<p>DOI:\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41598-022-07370-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41598-022-07370-6<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"detalle-pie\">\n<div class=\"pie-title\" style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por Alejandro Cannizzaro<\/p>\n<p>Fuente: CONICET<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n revela la din\u00e1mica poblacional de la ballena franca a trav\u00e9s de la historia. \u201cA finales del siglo XVII, estimamos que hab\u00eda cincuenta y ocho mil ballenas en el Atl\u00e1ntico sudoccidental; hoy, que la poblaci\u00f3n se est\u00e1 recuperando, hay cerca de cinco mil, lo que representa menos del diez por ciento del total estimado [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6593,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,380,14],"tags":[1122,1123,47,1124,1125],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6592"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6592"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6594,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6592\/revisions\/6594"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}