{"id":9255,"date":"2023-02-24T07:00:43","date_gmt":"2023-02-24T07:00:43","guid":{"rendered":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/?p=9255"},"modified":"2023-02-24T05:25:10","modified_gmt":"2023-02-24T05:25:10","slug":"encuentran-indicadores-de-la-separacion-entre-la-antartida-y-sudamerica-en-fosiles-de-pinguinos-muy-antiguos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/encuentran-indicadores-de-la-separacion-entre-la-antartida-y-sudamerica-en-fosiles-de-pinguinos-muy-antiguos\/","title":{"rendered":"Encuentran indicadores de la separaci\u00f3n entre la Ant\u00e1rtida y Sudam\u00e9rica en f\u00f3siles de ping\u00fcinos muy antiguos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Oswald;\"><strong>Un grupo de investigaci\u00f3n del CONICET analiz\u00f3 huesos de ejemplares que vivieron hace m\u00e1s de 30 millones de a\u00f1os y hall\u00f3 elementos qu\u00edmicos derivados del movimiento de las placas tect\u00f3nicas.<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"resize\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El evento que se estudia es la separaci\u00f3n de la Pen\u00ednsula Ant\u00e1rtica de Am\u00e9rica del Sur y la consecuente apertura de lo que se denomin\u00f3 Pasaje de Drake, proceso que se ubica hace alrededor de 35 millones de a\u00f1os. Si bien desde la geolog\u00eda se lo asocia a m\u00faltiples fen\u00f3menos como la formaci\u00f3n de volcanes o el magmatismo \u2013es decir la conversi\u00f3n de las rocas del manto terrestre en material fundido\u2013, su abordaje desde otras disciplinas se vuelve muy valioso para sumar o contrastar evidencias. Es el caso de una investigaci\u00f3n que se difunde hoy en la Publicaci\u00f3n Electr\u00f3nica de la Asociaci\u00f3n Paleontol\u00f3gica Argentina (PE-APA), en la que especialistas del CONICET reportan los hallazgos del an\u00e1lisis geoqu\u00edmico de huesos fosilizados de ping\u00fcinos que vivieron en aquel entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cComo la Pen\u00ednsula Ant\u00e1rtica tiene un registro f\u00f3sil muy rico y continuo de ping\u00fcinos desde inicios del Cenozoico, hace aproximadamente 60 millones de a\u00f1os (MA), hasta unos 34 MA, es decir casi la totalidad del per\u00edodo geol\u00f3gico conocido como Pale\u00f3geno, decidimos analizar si en sus f\u00f3siles hab\u00eda alg\u00fan indicio de este evento, y encontramos que s\u00ed\u201d, cuenta Leandro M. P\u00e9rez, investigador del CONICET en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata (FCNyM, UNLP) y primer autor del trabajo. La hip\u00f3tesis que se plante\u00f3 era que los cambios geoqu\u00edmicos generados por el movimiento de terrenos podr\u00edan verse reflejados en el fosfato que compone los huesos de estas aves, y para comprobarlo reunieron muestras recolectadas en sucesivas campa\u00f1as del Instituto Ant\u00e1rtico Argentino (IAA) en la Isla Marambio, al oeste de la pen\u00ednsula.<\/p>\n<div id=\"attachment_9256\" style=\"width: 1005px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-3.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9256\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-9256 size-full\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-3.jpg\" alt=\"\" width=\"995\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-3.jpg 995w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-3-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-3-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 995px) 100vw, 995px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-9256\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Huesos de ping\u00fcinos utilizados para el estudio. Foto: CONICET Fotograf\u00eda\/R. Barid\u00f3n.<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los registros utilizados para el an\u00e1lisis pertenecen a ping\u00fcinos de distintas especies que habitaron el continente blanco durante el Pale\u00f3geno, sumados a los de un ejemplar actual para poder hacer comparaciones. Efectivamente, en lo m\u00e1s interno de los huesos pudieron detectar una anomal\u00eda negativa \u2013es decir una presencia menor a la habitual\u2013 del elemento qu\u00edmico europio (Eu), condici\u00f3n que se relaciona directamente con un incremento en la actividad volc\u00e1nica posiblemente asociada a movimientos de placas tect\u00f3nicas, que en este caso produjeron la separaci\u00f3n de ambos bloques continentales. \u201cEste descubrimiento representa uno de los indicios m\u00e1s ajustados del proceso que dio lugar al Pasaje de Drake\u201d, a\u00f1ade P\u00e9rez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl \u00e1rea de estudio en el que est\u00e1 localizada la actividad volc\u00e1nica de aquel momento es el oeste de la pen\u00ednsula, las islas Shetland del Sur y 25 de Mayo, entre otros puntos. Pero las muestras de ping\u00fcinos m\u00e1s abundantes corresponden a la cuenca de James Ross, una zona ubicada al noreste en la que no hay muchas se\u00f1ales de actividades tect\u00f3nicas o vulcanismo. Lo interesante es que ambos registros coinciden temporalmente, y por eso en este trabajo quisimos buscar indicios que los relacionaran\u201d, detalla Marcelo A. Reguero, profesional principal del CONICET en la FCNyM e investigador del IAA, organismo promotor de este proyecto cient\u00edfico. Cabe mencionar que los f\u00f3siles utilizados forman parte de la colecci\u00f3n de paleontolog\u00eda de vertebrados del Museo de La Plata, la m\u00e1s numerosa del mundo en su tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un procedimiento in\u00e9dito en la paleontolog\u00eda argentina, los f\u00f3siles fueron sometidos a una t\u00e9cnica denominada Espectrometr\u00eda de Masas con Plasma Acoplado Inductivamente (ICP-MS por su sigla en ingl\u00e9s), un equipo perteneciente al Laboratorio de Geoqu\u00edmica del Centro de Investigaciones Geol\u00f3gicas (CIG, CONICET-UNLP) que permite detectar elementos minoritarios y elementos traza presentes en distintos materiales, principalmente rocas. Los primeros son los que est\u00e1n en la corteza terrestre en concentraciones bajas, mientras que los segundos son aquellos que aparecen en cantidades casi \u00ednfimas; m\u00e1s precisamente en menos de una trillon\u00e9sima parte. \u201cSabemos que los de presencia mayoritaria son magnesio, f\u00f3sforo y calcio, por eso aqu\u00ed no nos concentramos en ellos, y as\u00ed fue que logramos rastrear las baj\u00edsimas proporciones de Eu y otros compuestos qu\u00edmicos dif\u00edciles de detectar de otra manera\u201d, explica P\u00e9rez.<\/p>\n<div id=\"attachment_9257\" style=\"width: 1005px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-2.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-9257\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-9257 size-full\" src=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-2.jpg\" alt=\"\" width=\"995\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-2.jpg 995w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistanyt.com.ar\/online\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Perez-2-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 995px) 100vw, 995px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-9257\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Acosta Hospitaleche y P\u00e9rez. Foto: CONICET Fotograf\u00eda\/R. Barid\u00f3n.<\/span><\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre las caracter\u00edsticas y condiciones de vida de los animales, P\u00e9rez se\u00f1ala que \u201cno hay mayores cambios a lo largo de la historia geol\u00f3gica: habitan en ping\u00fcineras asociadas al mar pero sobre la costa, con lo cual esa se\u00f1al geoqu\u00edmica que observamos les lleg\u00f3 desde el continente\u201d. De acuerdo a la explicaci\u00f3n del experto, se trata de soluciones cargadas de elementos qu\u00edmicos que se introducen en el ambiente y que pueden indicar actividad volc\u00e1nica pr\u00f3xima. La incorporaron a los huesos se da en vida, durante su desarrollo, pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de fracturas y porosidades en el proceso de fosilizaci\u00f3n. \u201cLa muestra control, que es la del ping\u00fcino actual, no tiene esa se\u00f1al, y esto se debe precisamente a que en el presente no hay actividad volc\u00e1nica como s\u00ed ocurri\u00f3 al momento de la separaci\u00f3n de la Ant\u00e1rtida y Am\u00e9rica del Sur, cuando se encontraba en formaci\u00f3n el arco de Scotia\u201d, apunta el investigador, en referencia a la cordillera submarina que contin\u00faa los Andes y que tiene un fuerte vulcanismo y sismicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presencia de bajas cantidades de Eu detectada aparece en los f\u00f3siles datados a finales del Eoceno, entre los 38 y 34 millones de a\u00f1os de antig\u00fcedad. \u201cSon muestras continuas que nos dicen que en esa ventana de tiempo hay un tectonismo indicador de un movimiento grande de placas\u201d, a\u00f1ade Reguero. Esta temporalidad se corresponde con las teor\u00edas m\u00e1s aceptadas en la bibliograf\u00eda acerca del desprendimiento de la Pen\u00ednsula Ant\u00e1rtica, con lo cual las conclusiones del trabajo se configuran como un nuevo insumo que las abona. Como pr\u00f3ximo paso, el equipo se propone buscar las mismas se\u00f1ales geoqu\u00edmicas en rocas o f\u00f3siles de la parte m\u00e1s austral de Argentina y Chile, precisamente las porciones de tierra que en su momento estuvieron unidas a la Ant\u00e1rtida, que guardan registros de las mismas especies de ping\u00fcinos, y que por ende deber\u00edan ensamblarse con lo observado en este estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Autora: Mercedes Benialgo<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Fuente: CONICET<\/span><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un grupo de investigaci\u00f3n del CONICET analiz\u00f3 huesos de ejemplares que vivieron hace m\u00e1s de 30 millones de a\u00f1os y hall\u00f3 elementos qu\u00edmicos derivados del movimiento de las placas tect\u00f3nicas. 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