
1er Congreso de Turismo Río Negro
Complejo Teleférico Cerro Otto. Saliendo de las cenizas
Revista N&T dialogó con Oscar Borrelli, Gerente General del Complejo Turístico Teleférico Cerro Otto, quien adelanta las expectativas para este invierno y analiza el escenario que dejó la erupción del volcán Puyehue.
El 2011 fue un año difícil para el Sur argentino, y también para Bariloche. La erupción del volcán chileno Puyehue interrumpió los vuelos, complicó los sectores económicos que se sostienen principalmente del mercado turístico, y tiñó de gris la nieve. La temporada se vio envuelta en una crisis pocas veces vista y demostró que la ciudad, y la provincia en su conjunto, debían aunar esfuerzos para enfrentar esa situación. Las complicaciones fueron muchas, pero las ganas de sacar adelante a la región fueron muchas más.
Al respecto, Oscar Borrelli reflexiona: “Estamos tratando de superar estas últimas circunstancias tan difíciles que surgieron tras la erupción del volcán. Esto nos puso en una posición crítica desde el punto de vista económico, y estamos tratando de recuperar los mercados. En el sector turístico se ponen en juego los sueños, fantasías y expectativas que tienen los visitantes, y este problema impactó también en ese sentido. Estamos haciendo todo lo posible para revertir esa circunstancia y recuperar esos deseos, mostrando que la ciudad de San Carlos de Bariloche funciona, y en todos los sentidos: alojamiento, gastronomía, excursiones y demás ofertas”.
“Queremos, entonces, asegurarles a los turistas que realmente van a poder disfrutar de sus estadías. En efecto, volvimos a contar con los viajes en avión, que permiten llegar rápidamente a un costo accesible, y hemos normalizado nuestras prestaciones. Este 2012 seguramente será de transición, y tal vez recién el año próximo podamos repotenciar la afluencia turística, pero la temporada de verano demostró que estamos en plena recuperación, y somos optimistas de que la huella que Bariloche ha sabido forjar en el imaginario colectivo no se borró ni se va a borrar jamás”, sostiene Oscar.
Hablar de bellezas naturales es hablar de Bariloche, y hablar de Bariloche es hablar del Teleférico Cerro Otto: esa visita en la altura que hace magia con nuestros sentidos. El complejo, por supuesto, vio afectada su capacidad de convocatoria como el resto de la ciudad, pero en ningún momento perdieron de vista el deseo indestructible de enfrentar las adversidades: “Desde Cerro Otto intentamos transmitir hacia afuera y también hacia adentro -para recuperar el estado de ánimo- que estábamos en condiciones de seguir prestando nuestros servicios, pero no al cien por ciento. Hicimos un esfuerzo muy grande para llegar a los mercados emisores internos del país, puesto que nuestro principal mercado turístico siguen siendo los destinos emisores de la Argentina. Hicimos un gran hincapié en difundir información certera sobre lo que estaba sucediendo, no sólo dirigida a nuestro país, sino también a otros puntos de la región que año tras año nos eligen como opción turística de igual manera. Aportamos lo que pudimos dentro de nuestras posibilidades: se contaron los hechos tal como ocurrieron haciendo uso de los medios de comunicación, demostrándole al mundo que íbamos a salir adelante con rapidez e invitando a todos a que nos elijan nuevamente”, señala el Gerente General.
“Estamos orgullosos -agrega- porque logramos en muchas provincias de la Argentina tener una presencia fuerte con información fidedigna. Es importante, en este contexto, que Bariloche siga unificando sus esfuerzos para salir adelante en conjunto y transmitir un mensaje alentador. Hemos mejorado también en ese aspecto, pero pretendemos mejorar aún más, y creo que vamos por buen curso”.
Que la ciudad de Bariloche se distingue por sus paisajes invaluables es un hecho indiscutible, sin embargo, Bariloche es mucho más que un punto de visita: al mismo tiempo es dueña de un polo científico-tecnológico realmente admirable y que es necesario no perder de vista. Tal vez esta haya sido una de las principales enseñanzas que dejaron las cenizas con su paso.
Revista N&T también dialogó sobre este tema con Oscar Borrelli, y al respecto del futuro Parque Industrial, comentó: “Por fin se está logrando un proyecto serio para darle forma.
Esto es importante para que no seamos tan dependientes del turismo. Creo que en poco tiempo se podrá concretar esta iniciativa, y me parece que esto es muy importante para Bariloche. Es necesario, y creo que por fin estamos en un camino de solución. Esto va a diversificar la actividad económica, va a aumentar la cantidad de puestos de trabajo, y mejorará la calidad de vida de la población. Sin dudas, con estas dos aristas nos espera un futuro auspicioso”.
Hoy Bariloche se encuentra rearmando su oferta, luchando por volver a ser eso que en realidad nunca dejó de ser: una ciudad maravillosa: “Hemos normalizado nuestros servicios, y por eso invitamos a nuestros potenciales visitantes a que apuesten por nosotros. Confío en que vamos a reconsolidar nuestro destino con rapidez. Vengan a Bariloche, y vengan al Cerro Otto”.
“Teleférico Cerro Otto”, tres palabras que hacen historia. Desde hace años, el Complejo viene cautivando a quienes lo visitan por la impactante belleza de sus lagos y montañas, por los paseos aéreos que regalan vistas panorámicas inolvidables, por las exquisiteces de su legendaria “confitería giratoria”, por los maravillosos senderos de tierra que son una invitación irrefutable a transitarlos, por el museo que rinde homenaje al emblemático Miguel Ángel Buonarotti, y por toda esa naturaleza privilegiada que deja boquiabierto a quienquiera que la conozca. Contra eso no hay cenizas que valgan.