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Río Negro apuesta por la ciencia y la tecnología como atractivo turístico

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Con paisajes reconocidos internacionalmente y uno de los ecosistemas científico-tecnológicos más importantes de América Latina, Río Negro tiene una gran oportunidad para construir una identidad turística diferenciada de la mano de la innovación. La secretaria de Turismo de la provincia, María Sol Canalda, detalla los proyectos, desafíos y oportunidades de un modelo que combina ciencia, NATURALEZA y TECNOLOGÍA.

 

-¿Cuáles son tus principales objetivos al frente de la Secretaría de Turismo?

Nuestro principal objetivo es consolidar al turismo como una actividad económica estratégica para el desarrollo de Río Negro, generadora de empleo, inversiones y oportunidades para las comunidades de toda la provincia.

Trabajamos sobre tres ejes centrales. El primero es fortalecer la competitividad de los destinos turísticos, mejorando la calidad de los servicios, la infraestructura y la conectividad. El segundo es ampliar y diversificar la oferta, poniendo en valor experiencias durante todo el año y en todas las regiones de la provincia. Y el tercero es promover un desarrollo turístico sostenible, que preserve nuestros recursos naturales y culturales y genere beneficios concretos para las comunidades locales.

Río Negro tiene una enorme diversidad territorial: la Cordillera, la Estepa, los Valles y la Costa Atlántica. Nuestro desafío es que cada una de esas regiones pueda desarrollar productos turísticos propios, complementarios y competitivos, sin perder su identidad patagónica.

 

En NyT venimos impulsando desde hace 26 años el concepto de “turismo científico” en Río Negro, apoyados en el enorme desarrollo tecnológico de la provincia. ¿Considerás que esto puede convertirse en un eje estratégico para construir una identidad turística diferenciada?

Sin dudas. Creo que el turismo científico representa una gran oportunidad para consolidar una identidad turística distintiva para Río Negro.

Pocos lugares en el mundo combinan paisajes naturales extraordinarios con un ecosistema científico y tecnológico de relevancia internacional. Nuestra provincia cuenta con centros de investigación, desarrollos nucleares, tecnología satelital, observatorios, instituciones académicas y empresas de base tecnológica reconocidas globalmente.

Durante décadas, Río Negro construyó su posicionamiento turístico a partir de sus atractivos naturales. Hoy tenemos la posibilidad de enriquecer esa identidad incorporando también el conocimiento, la innovación y la investigación científica como parte de nuestra propuesta de valor.

Las nuevas generaciones de viajeros buscan experiencias auténticas, aprendizaje y una comprensión más profunda de los lugares que visitan. El turismo científico responde plenamente a esa tendencia y puede convertirse en un elemento diferenciador para nuestra provincia.

 

-Continuando con la pregunta anterior, Río Negro es reconocida internacionalmente por sus desarrollos en energía nuclear, satélites, radares y tecnología de punta. ¿Cómo podría transformarse ese capital científico y tecnológico en experiencias turísticas concretas para visitantes nacionales e internacionales?

Lo primero es comprender que la ciencia ya genera interés turístico. Cada vez más personas viajan motivadas por el conocimiento, la innovación, la observación de la naturaleza o la posibilidad de comprender cómo funciona el mundo que los rodea.

Río Negro tiene una oportunidad excepcional porque reúne en un mismo territorio distintas expresiones del conocimiento humano. Bariloche es reconocida como uno de los principales polos científicos y tecnológicos de América Latina, con instituciones de referencia internacional como INVAP, el Instituto Balseiro, el Centro Atómico Bariloche y equipos de investigación del CONICET que desarrollan tecnología nuclear, satelital y aplicada de alto impacto.

Pero la ciencia en Río Negro va mucho más allá de los laboratorios. En la Región Sur encontramos un patrimonio geológico y paleontológico extraordinario. El trabajo desarrollado en el Paleoparque de Comallo, los estudios que se realizan en la Meseta de Somuncurá y el reciente hallazgo de bosques petrificados de aproximadamente 50 millones de años en cercanías de Pilcaniyeu muestran que la estepa rionegrina continúa aportando información valiosa para comprender la evolución geológica y ambiental de la Patagonia.

La costa atlántica ofrece otra dimensión de esta experiencia. Investigadores del CONICET y de distintas universidades trabajan desde hace décadas en el estudio y conservación de los ecosistemas marinos del Golfo San Matías, generando conocimiento sobre la biodiversidad costera y las especies que habitan nuestro litoral. Ese trabajo científico permite enriquecer la experiencia de quienes visitan la región para observar fauna marina, incorporando interpretación ambiental y educación para la conservación.

También forma parte de esta historia la gran transformación de los valles irrigados. Las obras hidráulicas impulsadas a comienzos del siglo XX por ingenieros como César Cipolletti hicieron posible convertir amplias zonas semiáridas en oasis productivos, dando origen a la fruticultura, la vitivinicultura y al desarrollo económico que caracteriza hoy a los Valles de Río Negro.

Por eso imaginamos circuitos y experiencias que integren naturaleza, ciencia e historia: observación astronómica en la estepa, interpretación geológica y paleontológica, recorridos vinculados a la biodiversidad marina, visitas asociadas al desarrollo tecnológico argentino y propuestas que permitan comprender cómo la ingeniería transformó el paisaje productivo de la provincia.

Más que mostrar instalaciones o equipamientos, el desafío es contar historias y acercar el conocimiento a las personas.

-En cuanto a la próxima temporada de invierno, ¿cómo se prepara Río Negro?

Con un fuerte trabajo articulado entre el sector público y el privado.

Estamos fortaleciendo la promoción turística en los mercados nacionales e internacionales, acompañando inversiones en infraestructura y coordinando acciones con municipios, cámaras empresariales, prestadores y organismos nacionales.

El invierno es una temporada estratégica para Río Negro, especialmente para la región andina, pero también representa una oportunidad para seguir posicionando propuestas complementarias en otras regiones de la provincia.

Nuestro objetivo es ofrecer una experiencia integral de calidad que combine nieve, gastronomía, naturaleza, bienestar, cultura y actividades para distintos perfiles de visitantes. Al mismo tiempo, continuamos trabajando para mejorar la conectividad aérea y terrestre, un factor clave para el crecimiento sostenido de la actividad.

 

¿Por qué el turista debería elegir Río Negro?

Porque pocas provincias ofrecen una diversidad tan amplia de experiencias en un mismo territorio.

En Río Negro es posible esquiar en la Cordillera, recorrer la inmensidad de la Estepa, disfrutar del enoturismo y la producción regional en los Valles, o descubrir las playas y la fauna marina de la Costa Atlántica.

Además de sus paisajes, la provincia ofrece autenticidad. Cada región posee una identidad propia, con su historia, cultura, gastronomía y formas de vida que enriquecen la experiencia del visitante.

Río Negro invita a conectar con la naturaleza, con las comunidades locales y con una forma de viajar que combina disfrute, aprendizaje y descubrimiento.

 

-Por último, ¿qué “sueño turístico” creés que Río Negro todavía tiene pendiente y que vale la pena perseguir?

Pienso en una provincia donde las cuatro regiones turísticas estén plenamente integradas, con excelente conectividad entre sí y con los principales mercados emisores, y que sean reconocidas internacionalmente como una gran experiencia de viaje.

Que quien llegue atraído por la nieve descubra también la estepa, los valles productivos y la costa; y que quien visite nuestras playas encuentre motivos para regresar y seguir explorando el resto de la provincia.

También sueño con una mayor distribución territorial de la actividad turística, generando oportunidades de desarrollo para más comunidades y fortaleciendo el arraigo local. Creo que Río Negro tiene todas las condiciones para consolidarse como uno de los destinos más completos y diversos de Sudamérica.

Río Negro atraviesa un momento muy interesante. La provincia crece, diversifica su matriz productiva y se proyecta al mundo desde múltiples sectores.

 

El turismo tiene la capacidad de integrar y visibilizar ese proceso, mostrando quiénes somos, cómo vivimos, qué producimos, qué investigamos y cuáles son los paisajes que nos identifican. Por eso considero que iniciativas como las que impulsa Naturaleza y Tecnología son tan valiosas. Nos ayudan a ampliar la mirada sobre el turismo y a construir nuevas narrativas que reflejen la riqueza y complejidad de nuestro territorio.

El turismo del futuro no será solamente contemplación. Será también aprendizaje, intercambio de experiencias, conexión con el conocimiento y comprensión de los lugares que visitamos. Río Negro tiene una oportunidad extraordinaria para ser protagonista de esa evolución.

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